Glotón Cubano

Cómo Hacer Croquetas de Acelga: Receta Sencilla

Descubre cómo hacer croquetas de acelga con esta guía auténtica y paso a paso. ¡Sabor tradicional cubano fácil de preparar!

5.0(130 reseñas)
Preparación
30 minutos
Cocción
45 minutos
Total
1 hora 15 minutos
Porciones
20-25 croquetas

El Alma de la Cocina Cubana: Sabor y Tradición en Cada Bocado

En el corazón de la cocina cubana reside una riqueza de sabores que trasciende el tiempo. Si te preguntas cómo hacer croquetas de acelga, has llegado al lugar indicado. Este plato, aunque no tan famoso como otros pilares de nuestra gastronomía, encierra la esencia de la sencillez y el aprovechamiento de ingredientes frescos.

Nuestra misión es presentarte la forma más pura y tradicional de preparar esta delicia. Acompáñame en este viaje culinario donde cada paso tiene su razón de ser, honrando las técnicas heredadas de generación en generación. Las croquetas de acelga es un testimonio de cómo la humildad de los ingredientes puede transformarse en manjares exquisitos.

Ingredientes Esenciales para una Croquetas de Acelga Auténtica

La base de unas buenas croquetas de acelga radica en la frescura de sus componentes. Seleccionar los ingredientes adecuados es el primer paso hacia el éxito. Necesitarás acelgas frescas, patatas tiernas, cebolla, ajo y, por supuesto, los elementos que le darán esa cremosidad y sabor característicos.

Ingredientes frescos para croquetas de acelga cubanas: acelga verde, papas, cebolla, ajo y harina.

Aquí te presentamos la lista detallada para que no falte nada en tu cocina:

  • Acelgas frescas: 500 gramos, bien lavadas, sin los tallos más gruesos y picadas finamente.

  • Patatas (Papas): 2 medianas (aproximadamente 300 gramos), peladas y cortadas en cubos pequeños.

  • Cebolla: 1/2 cebolla blanca mediana, finamente picada (aproximadamente 50 gramos).

  • Ajo: 2 dientes de ajo, machacados o finamente picados.

  • Leche: 250 ml (aproximadamente 1 taza).

  • Harina de trigo: 50 gramos (aproximadamente 1/4 taza), para espesar la bechamel.

  • Mantequilla sin sal: 30 gramos (aproximadamente 2 cucharadas).

  • Sal: Al gusto.

  • Pimienta negra recién molida: Al gusto.

  • Nuez moscada: Una pizca (opcional, pero altamente recomendada para un toque extra).

  • Para rebozar: Huevo batido y pan rallado (cantidad necesaria).

  • Aceite para freír: Suficiente cantidad para freír las croquetas (preferiblemente de girasol o canola).

La Técnica Tradicional: Cómo Hacer Croquetas de Acelga

Preparación de la Base de Bechamel

El primer paso y uno de los más cruciales para lograr unas croquetas de acelga perfecta es la preparación de una bechamel cremosa y sin grumos. Esta base es la que dará cohesión y suavidad a nuestra preparación.

En una sartén o cacerola a fuego medio, derrite la mantequilla. Añade la cebolla y el ajo finamente picados y sofríe hasta que estén transparentes y fragantes, sin que lleguen a dorarse. Este sofrito aportará una capa de sabor fundamental.

Incorpora la harina a la sartén con la cebolla y el ajo. Remueve constantemente con una cuchara de madera o batidor durante uno o dos minutos para tostar ligeramente la harina y eliminar su sabor crudo. Esta mezcla se conoce como roux.

Gradualmente, vierte la leche tibia mientras bates enérgicamente para evitar la formación de grumos. Continúa cocinando a fuego medio-bajo, removiendo sin parar, hasta que la mezcla espese y adquiera una consistencia de bechamel suave y homogénea. Sazona con sal, pimienta negra y la pizca de nuez moscada si la usas.

Integrando las Acelgas y las Patatas

Mientras la bechamel se cocina, hierve las patatas cortadas en agua con sal hasta que estén tiernas pero no deshechas. Escúrrelas muy bien y machácalas en un bol, como si fueras a hacer puré. Es importante que no queden trozos grandes.

Cocina las acelgas picadas en una sartén con un hilo de aceite o al vapor hasta que estén tiernas. Escúrrelas muy bien, apretando para eliminar el exceso de agua, y pícalas finamente. Si las acelgas tienen agua, pueden hacer que las croquetas queden blandas y difíciles de manejar.

Incorpora las acelgas picadas y el puré de patatas a la bechamel espesa. Mezcla todo con cuidado hasta obtener una masa uniforme y consistente. Prueba y ajusta de sal y pimienta si es necesario. La masa debe ser lo suficientemente firme como para poder moldearla.

Enfriamiento y Moldeado de las Croquetas

Vierte la masa obtenida en un recipiente plano o bandeja. Cubre con papel film, asegurándote de que el film toque la superficie de la masa para evitar que se forme una costra. Refrigera durante al menos 2-3 horas, o preferiblemente toda la noche, para que la masa adquiera la firmeza necesaria.

Masa verde pálida y firme de croquetas de acelga cubanas en plato de vidrio, lista para moldear.

Una vez que la masa esté bien fría y firme, puedes proceder a moldear las croquetas. Toma pequeñas porciones de masa con una cuchara y, con las manos ligeramente humedecidas o enharinadas, dales forma. Las formas clásicas son ovaladas o cilíndricas, pero puedes ser creativo.

Si te preguntas cómo hacer croquetas de acelga con una forma perfecta, la clave está en la paciencia y en no trabajar la masa en exceso para que no se caliente. Si sientes que se te pegan, puedes usar un poco de agua o harina en tus manos.

El Rebozado y la Fritura Perfecta

El rebozado es esencial para que las croquetas queden crujientes por fuera y cremosas por dentro. Prepara tres recipientes: uno con huevo batido (puedes añadir una cucharadita de agua o leche al huevo para que sea más fluido), otro con harina y un tercero con pan rallado fino.

Pasa cada croqueta primero por la harina, sacudiendo el exceso. Luego, sumérgela en el huevo batido, asegurándote de que quede completamente cubierta. Finalmente, pásala por el pan rallado, presionando suavemente para que se adhiera bien por toda la superficie. Repite el proceso de huevo y pan rallado si deseas un rebozado más grueso y crujiente.

Calienta abundante aceite en una sartén profunda o freidora a temperatura media-alta (aproximadamente 170-180°C). Es crucial que el aceite esté a la temperatura correcta: si está muy frío, las croquetas absorberán aceite y quedarán grasosas; si está muy caliente, se dorarán rápidamente por fuera pero quedarán crudas por dentro.

Croquetas de acelga cubanas dorándose en aceite caliente, primer plano.

Fríe las croquetas en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite. Cocínalas hasta que estén doradas uniformemente por todos lados. Retíralas con una espumadera y colócalas sobre papel absorbente para eliminar el exceso de grasa.

Consejos para un Resultado Profesional

Si te gustó esta receta, te encantará explorar otras delicias cubanas. Considera probar nuestra receta de croquetas caseras para variar tus aperitivos.

Para un resultado verdaderamente excepcional, ten en cuenta estos pequeños trucos. La paciencia es tu mejor aliada; no apresures el proceso de enfriado de la masa ni la fritura. Si quieres que tus croquetas sean aún más sabrosas, puedes añadir un poco de queso rallado a la masa o un toque de jamón serrano picado finamente.

La calidad de los ingredientes marca la diferencia. Utiliza acelgas frescas y de buena calidad, y patatas que no se deshagan al hervir. La leche entera aportará más cremosidad a la bechamel que la leche desnatada.

Presentación y Degustación: El Culmen del Sabor

Sirve tus croquetas de acelga calientes, recién salidas del aceite. Son perfectas como aperitivo, tapa o incluso como acompañamiento ligero. Su textura crujiente por fuera y su interior cremoso y lleno de sabor las convierten en un bocado irresistible.

Puedes acompañarlas con una salsa de mayonesa casera, un alioli suave o simplemente disfrutarlas solas para apreciar todo su sabor. La combinación de la dulzura de la patata y la cebolla con el sabor ligeramente terroso de la acelga crea un equilibrio único.

Si buscas otras opciones para complementar tu mesa, te recomendamos explorar nuestra receta de croquetas de yuca, otro clásico que deleitará a tus invitados.

Preguntas Frecuentes Sobre las Croquetas de Acelga

¿Puedo hacer la masa de croquetas de acelga con antelación?

Sí, la masa se puede preparar el día anterior y refrigerar. De hecho, es recomendable para que adquiera la consistencia adecuada para moldearlas.

¿Cómo puedo evitar que las croquetas se abran al freír?

Asegúrate de que la masa esté bien fría y firme. El rebozado debe ser completo y uniforme, y la temperatura del aceite debe ser la correcta. Si las croquetas se abren, puede ser que la masa esté demasiado blanda o el aceite demasiado caliente.

¿Se pueden congelar las croquetas de acelga?

Sí, puedes congelar las croquetas una vez formadas y rebozadas, pero antes de freírlas. Colócalas en una bandeja sin que se toquen, congélalas hasta que estén firmes y luego guárdalas en bolsas para congelar. Fríelas directamente desde congeladas, sin descongelar, aumentando ligeramente el tiempo de cocción.

Para una experiencia culinaria completa, te sugerimos también la receta de croquetas de papa, una alternativa sencilla y deliciosa.

Conclusión: Un Bocado de Tradición Cubana

Dominar el arte de cómo hacer croquetas de acelga es abrir una puerta a la autenticidad de la cocina cubana. Cada bocado es un recuerdo, una historia, un pedazo de nuestra identidad culinaria que compartimos con orgullo.

Anímate a preparar esta receta en casa y a compartir su sabor con tus seres queridos. Estamos seguros de que se convertirán en un favorito de tu repertorio. ¡Buen provecho!

Información Nutricional

Calorías
Aprox. 150-200 calorías por croqueta (varía según tamaño y método)
Proteínas
4-6 g
Grasas
10-14 g
Carbohidratos
10-15 g